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LA MANZANA DE ORO
Esta obra es propiedad da sus autorea, y nadie po- irá, sin su permiso, reimprimirla ni representarlf en España ni en los países con los cuales se hayrtr ''alebrcdo ó se celebren en adelante tratados intem»- c ionelos de propieda-^ litnraria.
líOS autores se reservan el derecho de traducción.
Los comisionados y representantes de la Sociedad de Autores españoles son los encargados exclusivamen- te de conceder ó negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad.
Queda hecho el depósito que marca la ley.
LA MANZANA DE ORO
OPERETA FANTÁSTICA
BN ÜN ACTO, DIVIDIDO EN CINCO CUADROS, ORIGINAL, EN VERSO
GABRIEL BRIOHES y ATAHASIO NELANTDCHE
música de los maestros
RAFAEL CALLEJA y TOMÁS BARRERA
Estrenada en el TEATRO DE PRICE de Madrid, la noche del 22 de Septiembre de ] 906
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MADRID
R. TBLASCO, IMPRESOR, MARQUÉS DE SANTA ANA, 11 DUPL.
Teléfono número 551
REPARTO
PERSONAJES ACTORES
TETIS María Luisa Labal.
LA VOLUPTUOSIDAD Elvira Lafón.
LA RIQUEZA Trinidad Rosales.
LA SABIDURÍA . . .... Ascensión Méndez.
LA MENTA Carmen Sobejano.
LA DISCORDIA Soledad García.
NEREIDA 1.a Dolores Saavedra.
ÍDEM 2.a , ... Marina Navarro.
PERLA ROSA Dolores Saavedra.
PERLA NEGRA Manuela Rosales.
PERLA BLANCA Marina Navarro.
CHIRONI. Emilio Mesejo.
COLEO Eugenio Casáis. (1)
UN GUERRERO - Nicolás Nadal.
Nereidas, ninfas, guerreroi, amorcillos, etc.
Los autores se complacen mostrando su agradecimiento á todos los artistas que estrenaron la obra, por f\ acierto y cariño conque interpretaron sus respectivos papeles.
Para eata obra pintaron cinco decoraciones los señores Xaudaró y Gayo, construyó lujoso vestuario D. Juan Vila y el atrezzo pe hizo en los acreditados talleres de D. Luis Vázquez.
Los bailables fueron puestos por el reputado maestro don Ángel Estrella.
(1) Eugenio Casáis se encargó {justosisimo de este papel por defe- rencia y cariño á sus amigos lo? autores.
LA MANZANA DE ORO
CUADRO PRIMERO
Playa. A derecha é izquierda rocas, y al foro el mar
ESCENA PRIMERA
CORO de mujeres dentro, y luego sale por la izquierda primer tér- mino CHIRONI
Música
Coro (Dentro.)
¡Muera el infame! ¡lüuera el guerrero! que es enemigo del bello sexo. Hay que humillarle, hay que vencerle, porque se mofa de las majeree.
(Más lejos.)
¡Muera el infame! ¡uniera el guerrero! que es enemigo del bello sexo.
— 6
Hablado
ChiR. (por la izquierda.)
¡Por mi honor que he de vengarme de tan miserable hazaña! Todas las mujeres juntas guerra á muerte me declaran, mas juro que he de salir triunfante de esta cruzada. ¿Pero y mi asistente? ¿Dónde se habrá quedado ese mandria?
jColeo! (Sale (oleo por la izquierda. ■
ESCENA II
CIIÍRONI y COLEO
C JLEO ¡Presente, mi amo!
ff-'aludando militarmente.)
Thir. ¡Mil rayos! ¡Ya te acobardas!
C'iLEO Mi general, ;qné chichones!
' HiR. ¡Qué voces!
Cdleo ¡y qué pedradas!
CiiiR. Tf^do porque las desprecio.
Coleo Déjate querer, si te aman.
Chir. ¿Tengo buen tipo, verdad?
Coleo Un tipo que despedaza.
t HiK. JSo habrá morena ni rubia
que á mí me ('.é la castaña. Y conste que he trof ezado con algunas muy la.'artas, y en España cuando estuve presidiendo la embajada, hice más cartel que el Guerra, 'lodas se me disputaban, todas decían: «Chironi, ¡bendita sea tu estampa, y la madre que dio á luz una humanidad tan rara! ¡Vayase usté al pedestal!»
Coleo Te tomaron por esiatua.
(chironi da un puntapié á Coleo.)
Chir. Coleo
Chir.
Coleo
Chir.
Chir.
Coleo
Chir.
(¡Qué bruto!) Quise decir que es tu figura estatuaria. Baja la mano.
Y opino que nos va costando cara esa manía que tienes de despreciar á las damas. De todas partes nos echan y nos muelen á pedradas, por no rendirte al am<r. Antes me voy de estas playas. Mas, ¿cómo?
En aquella nave que se acerca á la ensenada.
(Se aproximaa á la orilla del mar como para ver la nave. En esto momento empieza á surgir por escoti- llón, del mar, Tetis vestida de Nereida.)
Mas ¿qué veo? ,Una Nereida! (Retrocediendo.) ¡Ole los cuerpos de nácar! ¡Hasta en el mar me persiguen las hembras! ¡Si serán malas!
ESCENA III
DICHOS y TETIS
Tetis No intentes huir.'Chironi,
que lo mismo en mar que en tierra se han unido las mujeres, y todas juntas se ai-restau á conquistar tu cariño, que por sistema les niegas.
Ch!R. Ya estoy harto de decir
que no me rindo á las hembras.
Coljto (Como si dijeras «truco>.
Caerás en la ratonera.)
Tetis Indignadas las mujeres
por el desdén que les muestras, han conseguido de un hada que tu espadií ofrenda sea, y homenaje que has de da'* al amor y á la belleza, entregándola tú mismo
— 8 —
á la mujer que tú creas digna de darle tu mano y de ser tu compañera.
Chik. ¿De modo que las mujeres
han acordado é intentan mi casamiento y desarme? ¡Antes me corto una oreja!
Tí Tía Me consta que no te rinden
las mujeres de la tierra; mas las hadas poderosaí^ intentan la última prueba. Quieren que pases, Chironi, entre las bellas Nereidas una corta temporada. Si vences en la suprema intentona; si en mi gruta ese hierro no me entregas, de que eres incombustible habrás dado prueba plena. Para recibirte bien, yo, que soy Nereida atenta, organizaré en tu honor una magnífica fiesta.
Coleo Eso me huele á encerrona,
Chik. A ella voy, pues no me arredran
todas las mujeres juntas, por muy lagartas que sean.
Coleo (Allí la entrega este pipi.)
Texis ¿Vamos, pues?
Chir. Cuando tú quieras.
(Medio mutis los tres.)
Pero hay un inconveniente.
Tetis ¿Tienes miedo?
Chir. No lo creas.
CoLKo Que no es bicho submarino.
Chik. Y en cuanto que me sumerja
en las aguas, ¡gori, gori!
Tetis No hagas casi ; eso se arregla
con licor impermeable que á los seres de la tierra inmortaliza en el agua.
Chir. Sí que me place la idea.
Coleo ¿Y podremos bucear?
Tetis Lo mismo que una ballena
— 9
Coleo (a chíroni.)
Lo de ballena es por tí. Chir. Pues duro y á la cabeza.
Dame el licor misterioso. Tetis ¡Venid aquí, compañera>!
ESCENA IV
DICHOS y las NEREIDAS 1." y 2.* que salen una por cada lado Ciu trajes fantásticos y cou copas de oro
Música
Tetis Con este licor
que te voy á dar,
del mar en el fondo
podrás habitar. Chir Dame el prodigioso
mágico licor,
que del mar al fondo
quiero bajar yo.
Texis Prueba del licor maravilloso,
prueba de este mágico licor, vente á fantásticas regiones al palacio encantador. Chír Yo quiero pronto llegar
al fondo del mar
y habrá que verme nadar
como una merluza,
como una ballena,
como un calamar. Tetis Allí .será vuestro
cuanto podéis soñar,
la encantadora ondina,
las perhis y el coral.
Graciosa:* iSereidas,
cuiíudo lleguéis, serán
lie amor el dulce lazo
con que se os brindará.
Chir. Dame el prodigioso
mágico licor,
— lo- que del m-óT al fondo quiero bajar yo.
'I'ktis Ya está bebiendo,
tú serás mío, del mar al fondo vendrás conmigo.
Ner. De las Nereidas
vente al Edén, ta protectora yo allif-eré. Tú vendrás al Edén, yo tu guia seré.
IffiUTACIÓiV
CUADRO SEGUNDO
Bflúsica en Is orquesta
El fondo del mar. Pas.i nadando, de izquierda á derecha, la Nereida Tetis y detrás Chiioni y Coluo nadando y dando resoplidos
r«1UTACIÓlU
CUADRO TERCERO
La gruta de Tetis. Mausión de la Nereida, con paredes de coral, ná- ^
car y estalactitas. Torrente de luz cenital. Al foro rompimiento en J
el que aparecen las aguas contenidas y se ve un hermoso paisaje , |
submarino. '
ESCENA PRIMERA.
CORO DE NEREIDAS recostadas en grupos caprichosos y luego TE TIS, LllIliONI y COLKO
Música
Coro Ya la noche coge el manto,
ya se ve luz en ti mar.
— 11 —
ya las luces tle la aurora iluminan su cristal. La Nereida más hermosa que á la tierra marchó ayer deslumbrante de hermosura de elegancia y donosura aquí pronto ha de volver.
Llega aquí la heimosa Tetis, laacomj'aña un militar.
(Sale Tetis por la izquierda,)
Bien venida compañera. Tetis Adelante, general.
(salen Chironi y Coleo por la ií:c¡uierda, marcaudo el poso militar.)
Aquí tienes mi casa, mis damas estas son. Coro Nereidas sernos todas,
las hadas del amor. Chir. Me la has dado con queso,
mas no aiC apuro yo. Coleo ¡Caramba, qué Nereidas,
qué retegUitpas son! Chir. A tus pie-, hermosa Tetis,
y á los de estas bellas ninfas. Coro Bien venido, caballero,
caballero, buenos días, ¡lá, já, qué facha! ¡ja, ja, qué tipo! ¡viendo esa cara se quita el hipL! Chir. He dado el golpe.
Coleo Lo mÍ!>mo creo;
(que no se entere de este choteo.) Trtis No os riáis, tened prudencia.
Coro Pero si ese es un atún.
Tetis E^te bravo que O' presento...
Coro ¿Es el general Bum-bum?
Chir. Si es indirecta
no la tolero, que no me gustan los {'itorreos.
Tetis Coro
— 12 -
Cuidado, ninfas, no molestar. Si tiene una cara muy particular.
Chir. Yo SO}' Chironi.
Coro [Muy señor mío!
Chir. Que en mil combates
siempre he vencido á los de Atenas á los romanos, á los fenicios, á los falacios, á los de Arcadia, á los de Angurcia, y á los mangueros de la Mangurcia. Con la espada de Chirohi no han podido ni podran; mi chai-rasco es invencible, y en espadas soy el as. Coro Con la espada de Chironi
no han podido ni podrán; es el general Chironi, pues ni una palabra máf.
Chir. Por este sable...
Coro Que es una alhaja.
Chir. Catorce frases
me daba Maura; López Domínguez dos mil Canarios; Gasset el cielo canalizado. Las dos orejas ' me da la Cleo; Montero Ríos me da sus yernos. Con la espada de Chironi no han podido ni podrán; mi charraisco es invencible, y en espadas soy el as.
— 13 -
Coro Con la espada de Chironi
no han podido ni podrán; es el general Chironi, pues ni una palabra más. No hay más que hablar.
Hablado
Tktis Marcharos, que el general
me quiere hablar en secreto Chir, No te he dicho una palabra.
Tetis Te adivino el pensamiento.
(Vanse las Nereidas.)
ESCENA II
TEIIS, dos NEREIDAS, CHIRONI y COLEO
Texis ¿Te han gustado las Nereidas?
Chir. Las admiro y las respeto.
Coleo Unas Nereidas que ponen
á cualquiera turbulento.
(roleo está en amable coloquio con las Nereidas.)
Chir . Que te escurres, asi.-tente.
Coleo GenerM¡, ya me sostengo.
Texis ¿Qué opinas de mi palacio?
Chir. Me ha parecido soberbio.
Encuentro gran semejanza
entre la tierra y tu reino.
Los peces grandes, se comen
de un bocado á los pequeños.
No advierto más diferencia
sino que allí están en seco;
que allí se cubren con trapos
y que aquí naHan en cueíos. « Texis Yo tengo aquí las Nereidas.
Chir. También alli las tenemos
aunque les dan otro nombre.
(Coleo se acerca á la Nereida y le tira un pellizco eu el brazo.)
Asistente, estáte quieto. CoLED Me eátá enseñando á nadar
para que no nos ahoguemos. Texis Te preparo una gran juerga.
— i4 -
Chir. Tus obsequios te agradezco
mas si son interesados y esperas que rinda el liierro, te lo advierto nol)leraente; no te gastes el dinero. Son para mí las doncellas un pequeño pasatiempo, más no logran que haga el burro.
Tet.s Voy creyendo que eres terco.
Chir. Soy muchísimo más bruto
de lo que á tí te parezco.
Coleo (Aspecto de general,
mas por dentro es un becerro.)
Tetis Vo quiero hacerte el mortal
más feliz del universo. A las hadas de la dicha he llamado, porque quiero que las comtemples de cerca. Venid: con ellas te dejo.
(Vanse Tetis y las Nereidas.)
ESCENA III
CHIRONI, COLEO, LA VOLUPTUOSIDAD, LA SABIDURÍA y J,4 RIQUEZA. Salen las tres por la derecha.
Música
Coleo Dicen que son Hadas.
¡Válgame el señor!
Chir. Las piernas me tiemblan
con la aparición.
Hadas Salud, bravo Chironi,
invicto general, el genio de la guerra, caudillo sin igual.
Chir. No admite mi modestia
una alabanza tal; guardad el incensario, me vais á marear.
Coleo Las embajadoras
son unas barbianas.
Chir. Decidme quien sois.
Hadas Pues somos tres Hadas.
Sí;
— 16 -
Soy la que da ti genin, Hada del saber, si á mí me prefieres sabio vas á ser. Talento y laureles te puedo ofrecer. Soy la más hermosa, contémplame bien.
RiQ.
Yo soy la Riqueza fuente de plací^r, hombres y mujerts tengo yo á mis pies. Dinero es la fuerza, riqueza es poder. Soy la más hermosa, contémplame bien.
VOL.
Soy la deseada reina del placer,
-^ 16 —
yo soy la ventura, la dicha ee querer, conmigo, Chironi, feliz vas á ser. i¿oy la más hermosa, contémplame bien.
Chir. No me importa la riqueza,
pues desdeño el vil metal; muchos sabios son pedantes y me carga el estudiar. Y al amor le veo siempre con la caña de pescar. Had>s Grande es la ventura,
grande es el poder; si puedes la dicha lograr de las tres, tendrás con nosotras riqueza y saber, y de los amores tendrás el placer. Di, Chironi, cuál te gusta ya que puedes escoger, cuál más bella te parece, más hermosa de las tres. No debieras, gran Chironi renunciar al dulce bien, al amor y á los encantos ^ que te brinda la mujer.
Si me quieres te prometo una esclava tuya ser, y una vida de ventura, de alegría y de placer, VoL. ¿Te gusto, di?
RiQ . Feliz te haré.
Sab. Mira estos ojos.
Las tres Contémplame bien.
Chir.
Coleo j Son ^^^ *'"^^ "^"^ rebonitas,
pero no puedo escoger.
— 17
que las tres me guotan tantp^ que me quedo sin las tres.
Chir. Coleo
Me gustan todas en general. ¡Qué ricas son I
Hablado
VoL. Quieren las hadas, Chironi
que tanta ventura tengas, que nos mandan á nosotras para que dichoso seas.
Chir. Agradezco la visita
pero les veo la oreja.
RiQ. 'Aquí tienes á tu lado
la diosa de la riqueza; on mucho dinero, al mundo te lo pondrás por montera.
Sab. Yo soy la Sabiduría
puedo darte la mollera
más ilut-tre, y puedes ser
un monstruo de la elocuencia.
Coleo Si hace falta un aprendiz...
Sab. No van burros á mi escuela.
VoL. Soy la Voluptuosidad,
diosa de eterna belleza primavera del amor, pues solo en su primavera en mí piensan los amantes y de ellos yo soy la dueña.
RiQ. Las tres somos agradables.
Voi . Puedes mirarnos de cerca.
Coleo General, me congestiono,
■ no tengo resuello apenas; mas si resignas el mando yo me entenderé con ellas.
Chir. ¡'.'alia, caloyo!
Coleo ¡Adiós, Weyler!
RiQ. Querubín; ¿qué nos contestas?
Chir. Mucho gusto en saludarlas.
Mirad, aquella es la puerta.
Voi . La Ri(}ueza quiere hacerte
— IS —
nn regalito. • RiQ . unas perlas.
Chir. No me gustan las alhajas.
VoL. Nada perderás con verlas.
ESCENA IV
DICHOS y LAS PERLAS. Una ninfa de perla blanca, otra de perla negra y otra de rosa
Música
P. N^G. Perla negra.
P. Blan. Perla blanca.
P. Rosa Es de rosa mi color.
Las trks ¡Ay! qué alhaja tan bonita,
¡ay! qué dádiva de amor.
En el fondo de los maref^,
escondidas en la concha,
ocultamos los encantos
á miradas pecadoras.
Somos de las joyas
las más bellas galas,
somos el encanto
de las desposadas.
Los hombres, las perlas
anhelan y admiran. P. Rosa Somos el regalo.
que á todos cautiva. Las tres Si te gustan las alhajas
no tendrás otra mejor.
Te daremos, gran Chironi.
un matiz encantador.
(ai concluir la música, vanse las Perlas, la Riqueza y la Sabiduría.)
Hablado
VoL. Dime, general Chironi,
•^i te han gustado las perlas.
Te las regalo si quieres. Ch[r . No caben en la maleta.
— 19 —
ESCENA V
CHIRONf, LA VOLUPTUOSIDAD y TETIS
Texis ¿Quieres el café con gotas
ó lo quieres con tostada?
Chir. ¡La tostada! No ha nacido i
quien pueda hacerme tragarla.
Texis ¿Por qué te empeñas, Chironi,
en dar á esa hermosa facha un aspecto repulsivo de mal genio y cascarrabias, si no consigues lograrlo, porque ee dulce tu mirada, y radiante tu sonrisa, y simpática tu cara?
VoL. Lo mismo digo: no logras
que esa figura gallarda á los ojos femeninos resulte nunca antipática.
Texis Si hallaras una mujer
que de frente te mirara y al mirarte tú en sus ojos vieras en ellos su alma; si los rizos de su pelo sobre su frente temblaran, si sus labios, que las rosas sus colores le prestaban dijeran: «¡Chironi mío! ¿por qué de mí te separas?» y te cogieran la túnica sus manos de nieve y nácar ¿qu,é ibas á hacer, gran Chironi? Corría diciendo: ¡magras! ¡Ah! No podrías correr que sus ojos te clavaban y tú, al mirarla tan triste encendida, que bajaba la vista al suelo, arreglando la ondulación de su falda, y con labios temblorosos
— 20 —
f¡ay!» dijera en voz muy baja con lina expresión muy honda significativa y clara, « ¿qué ibas á hacer, gran Chironi?
Chir. Juro que no haría nada:
porque sé que esos suspiros, y esas ardientes miradas, y esas hermosas sonrisas, y el ondular de la falda, y el pudor de las mejillas y el «¡Ay, Chironi del almal» son trampas del matrimonio y Chironi no cae en trampas.
Texis Lo dices porque no ha habido
quien te diga un ¡ay! con ansias.
VoL. Tetis te hace del amor
una descripción exacta, del amor en prolegómenos porque ella no está casada.
Texis Por desdicha, porque estoy
deseándolo con ansia.
Chir. Como todas: siempre vais
ora de pesca ó de caza.
VoL. Yo he gozado las delicias
de la unión, y el recordarlas
parece que es un ensueño.
¡Si tú vieras que tu amada
estrechándíjte las manos (accíóu.)
en tus ojos se miraba
y sus brazos de alabastro
tu garganta rodearan (accIód.)
y sus ardientes perfumes
tus narices aspiraban
y flotaí-e entre vosotros
la sombra aérea, vaga
del amor, con sus ensueños,
sus promesas y esperanzas,
yo te aseguro, Chironi
que hecho un pipi te quedabas.
Chir. ¡Jamás! Yo soy un guerrero
y mi gloria me arrebata por encima de esas cosas que no son más que memadas.
Texis Chironi, pide á los dioses
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VOL.
Texis VoL.
Tetis
VoL.
Tetis
VoL.
'J'etis
VoL.
Chir.
VoL.
Chir. Las dos
que no te mire una dama con sugestiva inocencia. Que no se ondule la falda. ^ Que no te lance sonrisas. Que no t3 diga con ansias «jAy qué bello estás, Chironi!» Que una coqueta sin alma no convierta al general en un perrillo de lanas. Pues si te mira gachona...
Y la manó te apretara... Por muy tunante que seas... Chironi, caes en la trampa.
Y no es lo peor que caes sino que nadie te saca. (¡Me bregan á la limón!) Intentáis una perrada; pero so3^ incombustible
y no lograréis que arda. ¡Qué bárbaro es el indino! No hay que perder la esperanza. Hasta luego, amable Tetis. Adióí", guerrero sin alma. (Vanse por la derecha.)
ESCENA VI
CHIKONI
Siento que se van poniendo
mis nervios. como la yesca
y si me salta una chispa,
me convierto en una hoguera.
Tú, diosa de la Discordia,
que me has guiado en la gu'^rra
no abandones á tu ahijado
que en duro trance se encuentra.
Haz que no sea Chiroul
juguete de las doncellag.
Discordia: ven hasta mí;
tu encono me favorezca.
22 —
ESCENA Vil
CHIRONI y LA DISCORDIA, que sale por escotillón iluminada por luces amarillas. Viste traje blanco de malla con capa amarilla, y lle- va en la raano una manzana de oro
Die. Heme aquí gran Chironi. ¿Qué deseas?
¿Per qué me llamas con tan triste acento?
Chik. Diosa de la Discordia, me haces falta.
Dis. ¿Qué necesitas?
Chir. Que me entregues quiero
un talismán que pueda defenderme de las mujeres, porque están de acuerdo para hacer de Chironi un papanatas y quiero que me des un amuleto.
Dis. Desecha esos temores: la Discordia
te hará fuerte contra esos chicoleos. Ya sabes mi misión: yo corro el mundo encendiendo la guerra entre los pueblos. Aseguran que Amor es soberano: más que el Amor á todos los revuelvo y las voces de paz y de ventura acalla la Discordia con su estruendo,
Chir. No es, en verdad, el tuyo un buen oficio
pues el hacer la pascua es tu deseo.
Dis. Tú vencerás, Chironi, de las hembras;
recoge esta manzana que te entrego.
Chir. De la Discordia la manzana cojo. (Acción.)
Dis. Arrójala entre ellas: diles luego
que la regalas á la más hermosa » y se pondrán rabiosas como perros.
Chir. Discordia: te agradezco tus servicios.
Dis. Adiós Chironi, lograrás tu anhelo.
Chir. Y cuando quiera reventar á alguno
te pido una manzana de tu huerto.
Dis. Hasta hoy ha habido paz en las mujeres
desde mañana no tendrán sosiego.
(Vase por escotillón.) Chir. (con alegría y ademán de triunfo.)
¡Que me echen ya nereidas! ¡Vengan hadas á mirarme con ojos de carnero! ]Ya soy fuerte otra vezl Con la manzana con todas juntas á luchar me atrevo.
— 23 —
ESCENA VIII
CHIRONI, TETIS, LA VOLUPTUOSIDAD, LA RIQUEZA, LA SA- BIDURÍA, PERLAS y NEREIDAS
Música
(ai compás de una marcha salen por la derecha. Te- tis, la Voluptuosidad, la Riqueza, la Sabiduría y detrás las Perlas y las Nereidas colocándose en caprichosos grupos.)
Texis Comienza la fiesta
que doy en tu honor. Chir. ¡Cuánto te agradezco
tanta distinción! L'oDAS Ante ti, Chironi,
se presentan ya,
las hadas y ninfas
que pueblan el mar. CniR. Espero coa ansia
poder admirar,
las hadas y ninfas
que pueblan el mar.
ToD\s Chir.
Es tu séquito brillante, su homenaje muy cortés, y al saludo que me han hecho yo sabré corresponder.
Hada del agua,
canto en tu honor
las nuevas coplas
del boquerón. ¡Ole!
Atrevióse un pececillo á morder á un tiburón, y mordiéndole la cola más de un año se pasó. Del pez grande se reía el tunante boquerón,
- 26 —
Todas
hasta que le halló de frente y el mayor ee lo engulló. Esto demuestra que el tiburón se come siempre al boquerón. Esto demuestra que el tiburón se come siempre al boquerón. ¡Sá!
Hablado
Texis
Chir.
VOL. RiQ.
Sab.
VoL. RiQ.
Sab.
RlQ. VoL.
Texis
Coleo
La diosa de los colores,
Iris, pronto llegará
para iluminar la danza
que en tu honor vamos á dai-.
Dinos, invicto Chironi; \
con cual de estas bailarás.
(Ahora tiro de manzana.
¡Floja gresca se va á armar!
¡Se van á arrancar el moño!j
Pues mi cuerpo bailara
con la mujer que esta fruta
merezca. (Enseña la manzana.)
Se la he de dar á la ninfa más hermosa.
¡Yol (Querieudo coger la manzana.)
¡Yo! (idem.y (chironi defiende la fruta.)
¡Yo! (ídem.)' (Apartando á las otras.)
¡Tul ¡Quita allá! ¡Vanidosa!
¡Presumida! ¡Tráela!
¡Para mí serál
(confusión y lucha. CMroni se ríe y se frota las
manos.)
(imponiéndose )
Has traído la discordia á mi casa ¡vil, gañán! ¡Callarse todab! ¡Lo mando! No creí que un general se portase como un quinto. Estas le van á mondar.
— 26 -
Chir. Dispénsame.
Tetis Epta madeja
tú la desenredarás
en ocasión oportuna.
¡Ahora vamos á danzarl
Y como yo me he propuesto
tengamos la fiesta en paz,
tú bailarás con las tres,
y después tú nos dirás
cuál de las tres es más bella. (Jhir. (¡Pues me van á reventar!)
Tetis Iris nos lanza sus rayos.
VoL, En nuestras manos estás, (cogiendo á Chironi.)
Coro Es la danza la alegría
de la vida, y Chironi se adormece si las mira.
(cuando Tetis dice: «Iris nos lanza», etc., se ilumina con luces de colores el rompimiento del foro. Por la elevación sucesiva de gasas va aumentando la intensi- dad de las luces y se va dibujando la -figura de Iris, que aparece en pie sobre un carro de conchas mari ñas de nácar, tirado por dos delfines Le sirve de fon- do una gran concha. Los delfines lanzan por la boca luces rojizas, y los ojos son potentes focos de luz ver- de: Iris, con el busto desnudo, cabellera rubia, suelta, / con una cinta azul á modo de diadema, eleva los bva zos y sostiene un potente foco giratorio con los siete colores del Iris. Del foco parte una tenue y notante gasa blanca, que envuelve ligeramente el cuerpo de la diosa El carro avanza, quedándose en la linea del te- lón de foro. En este momento Iris hace girar el foco de luz, lanzándola al público y después sobre la esce- na. Desde la aparición de Iris coAiienza la danza, de- biendo estar colocadas las figuras en la forma siguien- te: Al fondo, á derecha é izquierda de Iris, las nerei- das, y delante de éstas, á derecha ó izquierda del proscenio, los amorcillos. La Voluptuosidad, la Ri- queza, la Sabiduría y Tetis. Chironi y Coleo quedan uuo á cada lado. Cada figura de la danza será ilumi- nada con color distinto, y la última, con cambiantes de todos los colores.)
mUTACIÓN
— 27 —
CUADRO CUARTO
Telón en primer término. La muralla de Egira. A derecha é izquier- da dos poternas practicables con forillo. En la muralla, arietes y máquinas de guerra,
ESCENA PRIMERA
CHIRONI, con gorra de cuartel, contempla tres retratos
Hablado
Chik. ¡Malditas sean las hembras!
¡Chironi! ¡Buena la has hecho!
(Se pasea preocupado y se para y vuelve á contemplar los retratos.)
Riqueza, Sabiduría, Voluptuosidad... un terno que abriga y que da calambreB y hace cosquillas... Bien; pero, ¿á quién le doy la manzana? ¿cuál de ellas merece el premio? ¡Hay que ver que se las traen!
(Como evocando recuerdos gratos.)
¿Y bailando? ¡Qué salero! Aunque soy incorruptible parece las estoy viendo haciendo asi.
(Adopta una postura insinuante.)
Y luego así.
(otia postura más atrayente y ridicula.)
Y luego este balanceo.
(intenta imitar una danza. Se presenta Coleo en la poterna izquierda, quedándose admirado al ver danzar á Chironi.)
¿Y este paso?
(imita cómicamente un paso de canean.)
— 2S
ESCENA II
CHIKOM y COLEO
Coleo ¡Gran Chironi!
ChiR. (volviendo en si.)
(¡Estoy perdido!) ¡Guerreros!
¡Contra la caballería! Coleo Ohironi: te compadezco. Chir, Estaba ensayando...
Coleo Un baile.
Chir. No, señor; un plan guerrero.
ESCENA III
DICHOS y UN GUERRERO por la derecha, portador de dos grandes pliegos lacrados
GüER. Mi general, (nace una reverencia )
Coleo ¿Qué te ocurre?
GüER. Perdona si te molesto.
Dos parejas de centauros
para tí traen estos pliegos.
(Se los entrega á Coleo y éste los abre. Uno de los so- bres contiene otro, lacrado también. Mutis el Guerrero por la derecha. Coleo »e pone á leer el pliego abierto.)
ESCENA IV
coleo y CHIRONI
Chir. Yo no sé por qué me dan
mala espina esos oficios.
Coleo (Leyendo alto )
«Reunidas en consejo
las hadas han convenido
que Coleo con Chironi
se ponga al punto en camino
presentando al general
en donde dice el oficio
— 29
adjunto, para que allí falle y termine el conflicto que con la manzana de oro promovió el bravo caudillo.»
ChIR. (jactancioso.)
¡Me llaman bravo! ¡Me temen! Coleo Toma, entérate tú mismo. (Le da ei pliego.)
ChIR. (Leyendo alto.)
«Dígasele al general
que las hadas han predicho,
que si Chironi se niega
á resolver el conflicto,
perderá la humana forma
y quedará convertido
en burro viejo de carga. >
(Asombro y pánico.)
]Yo con orejas de pico! ¡con albarda y herraduras! Las hadas te han conocido.
(Desesperado y queriendo disimular el asombro.)
¡Bueno! ¿Dónde está el pesebre? ¡Digo no! ¿Dónde está el sitio ese?
No lo sé, Chironi, pues dice así el sobre escrito.
(tee en el sobre.)
«Este pliego debe abrirse cuando el sol se haya escondido dos veces, para que ignore Chironi cuál es ti sitio.»
ChIR. (Con cómica indignación.)
¿Es decir, que uno no sabe dónde llevan al borrico? ¡Digo a uno! ¡Digo á dónde! ¡Digo! ¡Ya no sé ^ué digo! Más llévame donde quieras, que yo te sigo sumiso, y juro volver á Egira salvando el grave conflicto, y triunfante de las hembras y con la espada en el cinto.
(Por las poternas y por ambas cajas salen guerreros con coraza, casco y lanza TJu guerrero saca el casco de Chironi y éste lo cambia por el gorro.)
Coleo Chir.
Coleo
— 30 -=-
ESCENA V
DICHOS y CORO DE GUERREROS
Música
Coro ¿A dónde va Chironi
el bravo general, terror de los ejércitos, terrible militar?
Chir. Se marcha vuestro jefe,
se marcha á pelear, más no con guerrilleros, con hembras va á luchar.
Coro Se marcha nuestro jefe,
se marcha á pelear, más no con guerrilleros, con hembras va á luchar.
Terrible combate,
le van á vencer, :
que en lucha con hembras =
vence la mujer. ',
Chir. Tenéis, bravos guerreros, |
muchísima razón. ''<
¿Mas que hace vuestro jefe ;
en esta situación? 3
El conflicto es peliagudo
y no sé qué resolver.
Tres mujeres me preguntan
cuál más bella de ellas es.
¡La cabeza me echa bombas!
¡La verdad, no sé qué hacer! Goleo Mi consejo no le pese; . I
decidirse por las tres. j
i
Coro Terrible combate, i
le van á vencer, etc., etc. »
- 31 -
Chir. Marchar, bravos guerreros,
y nada hay que temer; triunfante de las hembras
aquí regresaré. (Mutis todos.
MUTACIÓN
CUADRO QUINTO
Palacio de las Delicias. Salón fantástico con grandes plantas tropi- cales. Atributos de la música, la literatura, la pintura, el vino y el baile. Frente al público, Chironi sentado sobre cojines y cerca de Chironi, La Voluptuosidad, La Sabiduría y La Riqueza. A de- recha é izquierda de Chironi, en segundo término, dos ninfas con pebeteros de los que se desprenden vapores perfumados. £n la copa de Chironi escancian una ninfa vestida de verde y otra con traje de oro. Estas vestiduras serán caprichosas, ricas y de estilo modernista. A la derecha, en caprichosos grupos, hay tres ninfas vestidas de verde como la anterior y otras tres de oro, iguales también á la citada anteriormente. Cuatro ninfas con grandes aba- nicos de plumas.
ESCENA ÚNICA
CHIRONI, LA VOLUPTUOSIDAD, LA SABIDURÍA, LA RIQUEZA, LA MENTA y NINFAS
Hablado
VoL. ¿Has comido bien, Chironi?
Chib . ¡Qué banquete! ¡No recuerdo
un atracón semejautej
ni manjares más selectos!... RiQ . Ya ves que por agradarte
hacemos cuanto podemos. Chir. ¿El palacio de los Goces
llaman á estos aposentos? VoL. Palacio de las Delicias
que entre las tres mantenemos. Coleo General, déjame aquí.
¡Qué mujeres! ¡Qué mareos!
— 32 —
Chir. Si cómo asi un par de veces,
es seguro que reviento. VoL. Estoy contenta, Chironi,
de verte tan satisfecho. Sab. Las hadas, para que falles
serenamente, han dispuesto
que pases aquí tres días
y dediques uno entero
á cada una de nosotras. VoL. Hoy es el día primero
y tienes que dedicarle
á estudiarme á mí. Coleo Yo puedo,
si quieres, ir repasándola. Chir. ¡Asistente, te reviento!
Tienes un café muy rico. RiQ. Pues ahora beberemos
un Champagne burbujeante.
Menta (Por la Izquler.la.)
Y licor de menta. Chir. Acepto.
Menta Para servirte el licor
ha venido aquí este cuerpo. Chir. ¿Quién es esta regordeta?
Coleo Creo que es el puntillero.
VoL. Estos líquidos se llaman
las bebidas del ensueño.
(Se aproximan á Chironi todas las ninfas y escancian en su copa y en la de la Voluptuosidad.)
Las 4 Por tu gloria, gran Chironi.
Chir. Por tu belleza.
Las 4 Brindemos.
Música
VoL.
Es el Champagne burbujeante, un incentivo de ilusión, que da al espíritu alegría y el dulce sueño más embriagador. La espuma salta en nuestras copas, y cual la espuma, el corazón salt^ también y se estremece. Este es el vino del amor.
— 34
<Jhir.
Todas
Menta
Chir.
Dame que beba,
dame Champagne,
qué cosquilJeo,
qué gusto da. Es el Champagne burbujeante, un incentivo de ilusión, que da al espíritu alegría y el dulce sueño más embriagador.
Bebe, Chironi,
bebe Champagne,
qué cosquilleo,
qué gusto da. Es la menta el licor del ensueño, es el verde y sabroso licor que produce alegría y mareo y risueñas visiones de amor. Bebe, bebe el licor que enardece, que despierta la loca pasión. Vas á ver de la menta el efecto, vas á ver lo que puedo hacer yo. Quiero ver de la menta el efecto, para ver lo que puedo hacer yo.
Menta ¡Ay! bébeme tú, ¡ay! bébeme tú,
¡ay, bébeme y no hagas el bú.
ToDAfS ¡Ay! bébele tú, ¡ay! bébele tú,
¡ay! bébele y no hagas el bú.
Menta
Chir. Menta
Chir. Menta
Bebe el licor que te ofrezco, que es la esencia que enardece.
Bebe.
Bebo. Y mirame cuando bebas, si es que al verme no te mueres.
Bebe.
Bebo. Mírate bien en mis ojos negro de mi corazón, y en mi copita
— 35 —
Chir.
Menta
Chir. Todas
y en mi boquita tú verás qué ilusión. ¡Qué menta tan rica, bebamos los dos!
Bebe, Chironi,
bebe el licor
que da un ensueño
embriagador;
verás qué rico,
qué rico está,
cuando lo bebas
me pides más.
Bebe mi bien,
bebe mi amor,
y asi j un ti tos
y abrazaditos...
¡Vaya calor!
Bebe, Chironi,
bebe el licor,
etc., etc.
Hablado
Menta
Coleo Menta Coleo Mentv
RiQ.
Sab.
VOL.
Chir.
RiQ.
Chir.
VOL.
Chir.
Si quieres otro sorbito ya sabes tú que me muero por servir á los chavales. Como un pipi te lo dejo. ¿Hace un asistente?
Hace. ¡Negra!
Vamos del bracero.
(Vanae izquierda.)
Apelas á malas artes. Asi no es digno vencerlo. Chironi no está beodo. Ni siquiera á medios pelos. Entre borracho y peneque. Además que yo me alegro porque me da la real gana. Hasta mañana no es vuestro. Quedamos, bello Chironi. . Mira, no me llames bello, no me tomes la guedeja.
— 37 —
VoL. Me pareces hechicero.
¿No has ido nunca, Chironi,
á la región del ensueño? Chir. fi,Me la quieres enseñar?
Porque yo quiero ver eso.
¿Iremos á las regiones
de las hadas? VoL. Y más lejos.
Chir. ¿Más allá?
VoL. Sí, más allá.
Chir. Pues la manzana te entrego
¡Como un bravo he resistido!... VoL. Pero Amor tiene dispuesto
(]ue todos ante él se rindan. Chir. ¡Ay, amor, cómo me has puesto!
VOL. ^A Tetis, que sale por la derecha.)
Aquí te entrego a Chironi.
(Abrazando á Teits. Coleo sale por la izi^iiienld.)
Vete y dile k lo.s guerreros
que ya no cuenten conmigo. Coleo Es que yo... también me quede.
Me han gustado, pero mucho,
esas cosas del ensueño. VoL. Ante mí siempre se humillan
talento, valor, dinero,
pues el triunfo del placer
es perdurable y eterno. Chir. Quien no la corre de joven,
la'corre después de viejo.
¡Qué vida tan agradable
estarla siempre corriendo!
Eres tú la más hermosa. VoL. Y mis esclavos son esos.
Apoteosis
(Música en la orquesta. Se levanta el telón de foro y aparecen en el centro Oufalla en su sitial fantástico y á sus pies Hércules rendido. Detrás del sitial de Oufa- 1Í8 una columra que termina en un globo de cristal cruzado por una banda azul y cou alas de oro. Enci- ma del globo está una hermosa ninfa que simboliza el placer, cou una copa de oro en la mano derecha. A la
^ 38 —
izquierda de Onfalia un rey que ofrece su corona á una niafa; junto a ésta otra ninfa, á la que ofrece un libro y una corona de laurel, un poeta coronado de laureles. A la derecha de Onfalia, Himeneo, coronado de rosas, con la antorcha en la mano derecha, y en la izquierda un velo de desposada, y á los pies de Hi- meneo, trofeos de guerra y dos guerreros de rodillas, ante dos ninfas.)
TELÓN
CUPLETS PARA LA REPETICIÓN
El asunto de la leche
ya no ha dado más que hablai-
y ahora empiezan los fiscales
á meterse con el pan.
Pero opino que la carne
han debido inspeccionar,
sobre todo la de falda
que es la que me gusta más.
La otra tarde con Angustias, Juan marchóse á pasear y detrás de los muchachos ee marcharon los papas. Al llegar á una arboleda la pareja se perdió y el papá dijo á su esposa: ¡lo mismito que hice yo!
Escapóse el otro día
un toro descomunal
y enganchando á Romanones
le largó la gran coruá.
Y es lo que decía el Conde: «esto no me importa á mí, porque me ha hecho menos áuño que la pastoral de Tuy.»
Varias jóvenes bonitas que estoy viendo desde aquí me hacen señas evidentes de que están locas por mí. Entre ustedes y entre éstas es mi estado excepcional y si siguen de ese modo nje tendré yo que rifar.
Un obispo incomodado publicó una pastoral, ¿•rotestando en tono agrio por afán de protestar. El asunto ya fué á Roma mas el Conde se rió, porque en Roma-nones dicen al tratar de esta cuestión.
Un sujeto ayer me dijo que DO tengo gracia yo, y al momento dos amigos resolvieron la cuestión, Nos marchamos al terreno y después de disparar, nos marchamos todos juntos á las Ventas á cenar.
El marido de una tiple muy alegre y muy jovial hace siempre papelitos que no tienen que envidiar.
Ella dice que eu esposo hace bien cualquier papel: para hacer los embolados no hay ninguno como él.
De la fábrica el incendio no ha logrado emocionar, aunque á mí me gusta mucho, pero mucho purear. Y me expli'!o que haya ardido con tamaña rapidez, porque ya eso no es tabaco, que es metralla y arde bien.
Por si se ha escapado un preso de una cárcel de Aragón, muéstrase mu}' sorprendida y alarmada la opinión. El ramor es infundado pues se trata nada más de que se ha encontrado el Conde un obispo en libertad.
Las reformas policiacas nos darán mucho que hablar, pues serenos }■ porteros van á ser autoridad. Ya están dando los destinos y según el nuevo plan, van á hacer á mi portero guardia de Seguridad,
Los afanes reformistas del Gobierno liberal, han causado nada menos que un motín episcopal.
Protestando los obispos dicen todos en montón: respetauaos mucho á Roma pero á Romanones no.
No. me pidan ya más coplas que va siendo tarde ya y me dicen de la orquesta que se cansan de tocar; por mi parte seguiría pero habéis de comprender que si nos sorprende el Alba nos va á dar mucho que hacer.
(
OBRAS DE GABRIEL BRIONES
Cuentos. — ün tomo. <•
Fuertes y débiles. — ün tomo.
La niña de ios cisnes. - Zarzuela en tres acto(^.
1 as damas negras.— Comedia en tres actos. (:) Los granaderos. — Zarzuela en tres actos. La mujer del Tremendo.— Diálogo en verso. Las travesuras de Fígaro. — Comedia en dos ac- tos. (2) Los travesuras de Fígaro. — Zarzuela en dos ac- tos. (2) m marido pintado. — Juguete cómico en un acto. Rosario. — ^Comedia en tres actos. (2) Las Parrandas.— Zarzuela en tres actos. (2) María del Pilar. — Zarzuela en tres actos. (2) t| baile de cabezas. —Pasillo cómico en un acio. La manzana de oro.— Opereta fantástica en un acto. (3)
(1) En colabor.aoión con D. Bicardo Eeverg».
(2) ídem con D. Francisco Plores García.
(3) ídem con D. Atanasio Melantuche.
*
OBRAS DE ATANASIO MELANTUCHB
S. H. — Recorrido cómico-lírico, en un acto y seis cuadro?, música de los maestros Tremps y Aula. (I)
Siempre Heroica. — Recorrido cómico-lírico, en un acto y cinco cuadros, música del maestro P. Echegoyen. (!)
El Olivar.— Zarzuela de costumbres aragonesas, en un acto, dividido en tres cuadros, música de los maestros Se- rrano (J ) y Barrera. (Segunda edición). (1)
Danze baturro. — Zarzuela de costumbres aragonesas, en un acto, dividido en cuatro cuadros, música del maestro Isaura. (1)
La vara de alcalde. — Zarzuela de costumbres arago- nesas, en un acto, dividido en cuatro cuadros y un inter- medio, música del maestro Barrera. (Segunda edición).
<ldeíc2S>».— Zarzuela baturra en un acto, dividido en cinco cuadros, música del maestro Barrera.
ICI golpe de Estado. — Opereta en un acto, dividido en tres cuadros, inspirada en el asunto de una obra extranjera, música de los maestros Giménez y Vives. /2).
La manzana de oro.— Opereta fantástica en un acto, dividido en cinco cuadros, música de los maestro? Calleja y Barrera. (3)
^1) En colaboración con Grregono García- Arista.
(2) ídem con Santiago Oria.
(3) ídem con C4abriol Briones.
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